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La lengua de signos ayuda a entender el funcionamiento del cerebro

Uno de los mayores retos de la ciencia es entender mejor el complejo funcionamiento del cerebro. Las últimas tecnologías de visualización de la actividad cerebral están permitiendo llevar a cabo investigaciones sobre cómo el cerebro procesa las lenguas de signos y sus resultados están revelando nuevos conocimientos que algunas personas ya consideran que impulsa la tercera revolución en neurociencia.


A tu cerebro le da igual si hablas o signas

Los científicos sospechaban que las áreas del cerebro responsables del habla eran principalmente el área de Broca, para la producción del habla, y el área de Wernicke, para la comprensión del habla.

Sin embargo, las últimas investigaciones con la lengua de signos están demostrando que estas áreas se activan igualmente tanto con el uso de una lengua  oral como con el uso de una lengua de signos. Es decir, de acuerdo con los descubrimientos de Karen Emmorey, profesora investigadora de la Universidad Estatal de San Diego, parece ser que éstas áreas están relacionadas con la comunicación humana, sin importar si es una comunicación oral o signada.

Los mismos resultados ya se habían obtenido años antes, en el 2000 por Laura Ann Petitto, investigadora que actualmente trabaja en la Universidad de Gallaudet, utilizando la tomografía por emisión de positrones, una tecnología utilizada en medicina nuclear.

MacSweeney et al 2002
Una investigación de 2002 de MacSweeney y otros/as investigadores/as con neuroimagen del cerebro muestra que se activan zonas similares del cerebro. Izquierda: personas sordas usuarias de lengua de signos británica. Medio: Personas oyentes usuarias de lengua de signos británica. Derecha: personas oyentes usuarias de inglés. Arriba: hemisferio izquierdo. Abajo: hemisferio derecho (imagen: MacSweeney et al. 2002)

En cambio, la lengua de signos activa en el cerebro las zonas de procesamiento visual y de control motor de las manos. Además, cuando se utiliza la lengua de signos para expresar relaciones espaciales, se activan zonas del cerebro relacionadas con con el procesamiento espacial y la conciencia corporal, algo que no ocurre con el uso de una lengua oral.

La lengua de signos no es mimo

Por si había alguna duda sobre la naturaleza lingüística de la lengua de signos, otra investigación de 2011 dirigida también por la investigadora Karen Emmorey, analizó las áreas del cerebro que se activan al hacer mimo. En esta investigación, mostraron objetos como una escoba o un martillo a personas sordas y oyentes y les pidieron que expresaran con mimo cómo los usarían. Luego les pidieron a las personas sordas que expresaran en lengua de signos el verbo asociado a cada objeto.

El resultado fue que, curiosamente, tanto las personas sordas como oyentes activaban el mismo área del cerebro para hacer mimo: la corteza parietal superior, asociada al agarre, y no las áreas del lenguaje.

Pero lo más sorprendente fue que en las personas sordas, cuando se expresaban con mimo, se activaba una zona del cerebro y, cuando lo hacían con verbos en lengua de signos, la zona activada del cerebro era diferente. Esto ocurría incluso cuando ambas formas de expresión podían coincidir. Es bien sabido que muchas personas sordas usuarias de lengua de signos tienen mayores habilidades para el mimo pero, si la lengua de signos fuera mimo, el mimo habría activado en el cerebro la misma zona que la lengua de signos y no fue así. En definitiva: la lengua de signos como sistema lingüístico de comunicación no tiene ninguna relación con el mimo.


En los verbos en lengua de signos de las imágenes A y B se activan áreas del cerebro diferentes al mimo representando la acción de comer con tenedor de la imagen C (fotos: Emmorey et al., 2011)

Cómo la lengua de signos ayuda a entender el cerebro

Estas investigaciones son importantes por dos motivos: el primero, porque nos indica que las áreas de Broca y Wernicke no sólo procesan el habla y la audición, sino que son áreas de procesamiento del lenguaje en general, es decir, de la capacidad humana de comunicación (ya sea para lenguas habladas, ya sea para lenguas signadas). Y, el segundo, porque confirman que las lenguas de signos son tan complejas como las lenguas habladas, lo que refuerza su valor humano y su utilidad para cualquier persona, no solo para personas sordas.

El impacto de estas investigaciones ha sido muy importante en lingüística general y en neurolingüística. No en vano, el lingüista español Ángel Herrero, autor de la primera y única gramática didáctica de la lengua de signos española, recuerda una anécdota:
Hace tres años, en un Congreso celebrado en Roma en el que se pretendía confrontar desde el punto de vista lingüístico las lenguas de signos y las lenguas orales, el gran lingüista italiano Raffaele Simone, comentando el impacto intelectual que le había producido el conocimiento de las lenguas de signos, declaró con sentido del humor que hasta entonces él se había considerado un lingüista general, y que ahora comprendía que era sólo “medio lingüista general”. Este comentario refleja exactamente el sentimiento de los lingüistas y la trascendencia que para la lingüística general ha tenido el “descubrimiento” de las lenguas de signos como objeto de estudio (Ángel Herrero, 2007)


¿En qué lengua piensa una persona sorda?

Cuando una persona sorda piensa, ¿lo hace en lengua de signos o en una lengua oral? ¿En qué lengua piensa una persona sorda bilingüe que domina tanto la lengua de signos como una o varias lenguas orales?

Es difícil determinar pero sí que hay algunas investigaciones sobre personas sordas profundas que no aprendieron lengua de signos y sólo conocen una lengua oral: sus cerebros nunca desarrollan una "voz interior" que les ayude a procesar la información y, por ello, tienen dificultades en el procesamiento de tareas complejas y abstractas.



Fuentes:
  • ABC Tecnología (2013, septiembre, 24). ¿Cómo funciona el cerebro de los sordos cuando se comunican? En línea: https://www.abc.es/medios-redes/20130921/rc-como-funciona-cerebro-sordos-201309232125.html [último acceso: 14/01/2020]
  • Emmorey, K., McCullough, S., Mehta, S., Ponto, L. L., y Grabowski, T. J. (2011). Sign language and pantomime production differentially engage frontal and parietal cortices. Language and cognitive processes, 26(7), 878-901.
  • Emmorey, K., Mehta, S., y Grabowski, T. J. (2007). The neural correlates of sign versus word production. Neuroimage, 36(1), 202-208.
  • EurekAlert! (2016, noviembre, 7). How human brains do language: 1 system, 2 channels. En línea: https://www.eurekalert.org/pub_releases/2016-11/nuco-hhb110616.php [último acceso: 14/01/2020]
  • Hickok, G., Bellugi, U., y Klima, E. S. (2001). Sign language in the brain. Scientific American, 284(6), 58-65.
  • Hiskey, D. (2010, julio, 20). How deaf people think. En Today I Found Out. En línea: http://www.todayifoundout.com/index.php/2010/07/how-deaf-people-think/ [último acceso: 14/01/2020]
  • Li, Q., y Xia, S. (2009, October). An fMRI study of Chinese sign language in functional cortex of prelingual deaf signers. In 2009 2nd International Congress on Image and Signal Processing (pp. 1-6). IEEE.
  • MacSweeney, M., Woll, B., Campbell, R., McGuire, P. K., David, A. S., Williams, S. C., ... y Brammer, M. J. (2002). Neural systems underlying British Sign Language and audio‐visual English processing in native users. Brain, 125(7), 1583-1593. En línea: https://academic.oup.com/brain/article/125/7/1583/409327 [último acceso: 14/01/2020]
  • Moskowitz, C. (2010, febrero, 26). "Same Brain Spots Handle Sign Language and Speaking". En Live Science. En línea: http://www.livescience.com/10628-brain-spots-handle-sign-language-speaking.html [último acceso: 14/01/2020]
  • Petitto, L. A., Zatorre, R. J., Gauna, K., Nikelski, E. J., Dostie, D., y Evans, A. C. (2000). Speech-like cerebral activity in profoundly deaf people processing signed languages: implications for the neural basis of human language. Proceedings of the National Academy of Sciences, 97(25), 13961-13966. En línea: https://www.pnas.org/content/97/25/13961.full [último acceso: 14/01/2020]
  • Petitto, L. A. (2000). The acquisition of natural signed languages: Lessons in the nature of human language and its biological foundations. Language acquisition by eye, 41-50.
  • Ruiz, M.S. (2016, marzo, 22). La neurociencia explora el camino de los gestos a las palabras. En Agencia SINC. En línea: https://www.agenciasinc.es/Reportajes/La-neurociencia-explora-el-camino-de-los-gestos-a-las-palabras [último acceso: 14/01/2020]
  • Suri, S (2014, julio, 26). What sign language teaches us about the brain. En The Epoch Times. En línea: https://www.theepochtimes.com/what-sign-language-teaches-us-about-the-brain_816273.html [último acceso: 14/01/2020]
  • Szwed, M., Bola, Ł., y Zimmermann, M. (2017). Whether the hearing brain hears it or the deaf brain sees it, it’s just the same. Proceedings of the National Academy of Sciences, 114(31), 8135-8137. En línea: https://www.pnas.org/content/114/31/8135 [último acceso: 14/01/2020]

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